Marketing para clínicas dentales que se mide hasta la cita agendada

Trabajo con clínicas en México que ya reciben consultas y aun así no llenan la agenda. Casi nunca es un problema de anuncios: es que nadie sabe qué pasó entre el clic y la cita.

Se empieza con una auditoría de $200 MXN, que se descuenta si decides seguir.

Dónde se pierde un paciente

En las clínicas que he manejado, el paciente casi siempre se pierde en uno de estos tres puntos. No son hipótesis: cada uno tiene detrás un artículo con el detalle y los números.

01

La campaña le habla a quien no es

Pagas por aparecer ante gente que nunca iba a agendar. Cuando el paciente de alto ticket busca en inglés y la campaña está en español, esa consulta se la lleva otro.

02

La consulta llega y se enfría

El formulario cae en un correo que nadie revisa y el WhatsApp se acumula en horas de consultorio. El paciente no espera: escribe a tres clínicas y agenda con la primera que contesta.

03

Contestas rápido y aun así no cierras

Responder en veinte minutos no sirve si lo que mandas es una cifra suelta. El presupuesto es el momento de la venta, y casi siempre se despacha como un trámite.

Qué hago

Lo mismo en las tres clínicas con las que trabaje: cerrar la medición primero y encender la inversión después. Sin eso, subir el presupuesto solo hace más caro el mismo error.

Campañas

Google Ads con la intención bien separada

Búsquedas de paciente local y de paciente extranjero no se mezclan en la misma campaña: ni el idioma, ni el presupuesto, ni el valor de la cita son los mismos.

Medición

Del clic a la cita, no al formulario

GA4 y las conversiones configuradas para que el número que revisas sea la cita agendada. Un «lead» que nunca llegó al sillón no es un resultado.

Seguimiento

La consulta llega a un WhatsApp, no a un correo

El aviso entra al teléfono de quien atiende en menos de un minuto, con el nombre y el tratamiento de interés. Y si el paciente no responde, el sistema insiste por él.

Con quién no trabajo

  • Clínicas que abren la semana que viene y no tienen historial: no hay nada que medir todavía.
  • Quien busca el precio más bajo del mercado. Cobro fijo y no un porcentaje de tu inversión, y eso no compite por precio.
  • Quien quiere que el marketing arregle una agenda que nadie contesta. Eso se resuelve dentro, antes de gastar en anuncios.

Empecemos por saber dónde se te está yendo

La auditoría revisa tu campaña, tu medición y qué pasa con una consulta desde que entra. Sale un diagnóstico con lo que hay que arreglar y en qué orden — aunque después no trabajemos juntos.

Pedir la auditoría Antes: ocho preguntas que deberías hacerme